Cubre una bandeja con parte de la mezcla y coloca el salmón encima.
Cubre completamente el pescado con el resto de la mezcla y tapa con film.
Guarda en la nevera durante 48 horas.
Lava el salmón y sécalo muy bien.
Píntalo con aceite de oliva y córtalo en lonchas finas.
Para ahumarlo, coloca el salmón en una bandeja.
Quema el tomillo en un recipiente resistente al calor dentro de la bandeja.
Tapa la bandeja para atrapar el humo.
Repite el proceso de ahumado varias veces durante unas 6 horas.
Video:
Consejos:
Puedes dejar el salmón más tiempo en la mezcla si buscas una curación más intensa.
Envasarlo al vacío facilita su conservación.
También puedes congelarlo en paquetes y sacar únicamente la cantidad que necesites.
Si no tienes envasadora, puedes conservarlo cubierto con aceite en un recipiente adecuado.
Utiliza siempre pescado previamente congelado o congelado siguiendo las recomendaciones de seguridad alimentaria aplicables al consumo de pescado crudo o marinado.