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Ahorra tiempo, dinero y come casero esta semana. Planificar tus comidas es el truco definitivo para evitar desperdiciar comida y olvidarte del estrés de pensar qué cocinar cada día.
Día 1 — Milhojas de calabacín con carne y bechamel de calabacín
Ingredientes
- Calabacines grandes — 2 ud (~600 g)
- Carne picada (ternera/cerdo) — 400 g
- Cebolla grande — 1 ud
- Dientes de ajo — 2 ud
- Tomate frito o triturado — 200 g
- Queso mozzarella para gratinar — 100 g
- Calabacines (para bechamel) — 2 ud (~400 g)
- Cebolla dulce o puerro — 1/2 ud
- Leche (o bebida vegetal) — 150 ml
- Quesitos en porciones — 2 ud
- Aceite de oliva virgen extra — 4 cdas
- Sal, pimienta, orégano y nuez moscada — al gusto
Preparación
- Preparar el calabacín: Corta el calabacín a lo largo con un grosor de 2 cm. Dóralas en una sartén con un pincel de aceite. Reserva.
- Cocinar el relleno de carne: Sofríe la cebolla y los ajos picados. Agrega la carne picada, salpimenta y cocina hasta dorar. Vierte el tomate frito y el orégano, dejando reducir 8-10 min a fuego medio hasta tener un guiso denso.
- Elaborar la bechamel ligera: En un cazo con 1 cda de aceite, pocha la media cebolla dulce y el calabacín bien pelado y troceado. Tapa y cocina 8-10 min. Añade la leche, da un hervor suave de 2 min, agrega los quesitos, nuez moscada, sal y pimienta. Tritura a máxima potencia hasta lograr una crema fina y uniforme.
- Montar las milhojas: Precalienta el horno a 200 °C. En una bandeja, forma 4 torres individuales alternando capas de calabacín a la plancha y sofrito de carne (3 capas).
- Napar y gratinar: Baña cada torre con la bechamel ligera de calabacín y espolvorea el queso mozzarella por encima. Hornea durante 10-12 minutos a 200 °C hasta gratinar.
Consejo
Pela muy bien los calabacines antes de cocinarlos para que la bechamel conserve un color blanco sedoso idéntico al de una bechamel clásica.
Día 2 — Merluza en salsa de azafrán con espárragos verdes
Ingredientes
- Lomos de merluza fresca — 4 ud (~600 g)
- Espárragos verdes — 1 manojo (~250 g)
- Cebolleta — 1 ud
- Dientes de ajo — 2 ud
- Hebras de azafrán — 10-12 hebras
- Vino blanco seco — 100 ml
- Caldo de pescado — 250 ml
- Harina de trigo o maicena — 1 cda
- Aceite de oliva — 3 cdas
- Sal, pimienta y perejil fresco — al gusto
Preparación
- Preparar los espárragos: Retira la parte dura del tallo de los espárragos. Saltéalos en una sartén con unas gotas de aceite durante 4-5 minutos hasta que estén al dente pero dorados. Reserva.
- Infusionar el azafrán: Tuesta ligeramente las hebras de azafrán en una sartén seca durante unos segundos (sin quemarlas) y dilúyelas en el caldo de pescado caliente para extraer todo su aroma y color.
- Elaborar la base de la salsa: En una cazuela baja, pocha la cebolleta y los ajos picados finamente con el aceite de oliva a fuego suave. Cuando esté transparente, añade la cucharada de harina y reahógala durante 1 minuto para cocinarla.
- Cocinar la salsa de azafrán: Vierte el vino blanco y deja reducir 2 minutos para evaporar el alcohol. Agrega el caldo de pescado con el azafrán infusionado, remueve bien para integrar y deja dar un hervor a fuego medio hasta que comience a espesar.
- Cocinar la merluza y servir: Salpimenta los lomos de merluza e incorpóralos a la cazuela junto con los espárragos reservados. Tapa y cocina a fuego suave durante 6-8 minutos (según el grosor del pescado). Espolvorea perejil fresco picado y sirve de inmediato.
Consejo
Si quieres intensificar el sabor del azafrán, machaca las hebras tostadas en un mortero con una pizca de sal gruesa antes de añadirle el caldo caliente.
Día 3 — Muslos de pollo en salsa de calabaza con arroz blanco
Ingredientes
- Muslos o contramuslos de pollo — 8 ud (~800 g)
- Calabaza (pelada y limpia) — 400 g
- Cebolla grande — 1 ud
- Dientes de ajo — 2 ud
- Caldo de ave — 300 ml
- Arroz blanco (grano largo o jazmín) — 200 g
- Aceite de oliva — 3 cdas
- Nuez moscada y romero — al gusto
- Sal y pimienta negra — al gusto
Preparación
- Dorar el pollo: Salpimenta los muslos de pollo. En una cazuela amplia con 2 cucharadas de aceite, dóralos a fuego medio-alto por ambos lados hasta que adquieran un tono dorado. Retira y reserva.
- Pochar la base y la calabaza: En la misma cazuela, añade la otra cucharada de aceite y pocha la cebolla y los ajos picados. Agrega la calabaza cortada en dados pequeños, añade una pizca de sal, romero y nuez moscada, y sofríe a fuego medio durante 8-10 minutos.
- Cocinar y triturar la salsa: Vierte el caldo de ave y deja cocinar a fuego suave durante 12-15 minutos hasta que la calabaza esté completamente tierna. Pasa el contenido de la cazuela al vaso batidor y tritura hasta obtener una crema fina y homogénea.
- Guisar el pollo en la salsa: Devuelve la salsa de calabaza a la cazuela, reincorpora los muslos de pollo reservados con sus jugos y cocina a fuego lento tapado durante 15-20 minutos para que el pollo se cocine por dentro y absorba el sabor.
- Preparar el arroz y servir: Mientras tanto, cuece el arroz blanco en agua hirviendo con sal (y un diente de ajo opcional) durante 12-15 minutos. Escurre y sirve acompañando a los muslos de pollo napados con la salsa caliente.
Consejo
Si la salsa queda demasiado espesa tras triturar, ajusta con un chorrito extra de caldo de ave o una cucharada de queso crema para darle un punto aún más sedoso.
Día 4 — Salteado de verduras con cabecero de cerdo
Ingredientes
- Cabecero de cerdo en tiras o dados — 500 g
- Pimiento rojo — 1 ud
- Pimiento verde — 1 ud
- Calabacín medio — 1 ud
- Zanahoria — 2 ud
- Cebolla roja o dulce — 1 ud
- Dientes de ajo — 2 ud
- Salsa de soja (baja en sal) — 3 cdas
- Aceite de oliva — 2 cdas
- Sal, pimienta y sésamo — al gusto
Preparación
- Cortar y preparar los ingredientes: Corta el cabecero de cerdo en tiras finas o bocados salpimentados. Corta los pimientos, la zanahoria, el calabacín y la cebolla en bastones o juliana de tamaño similar.
- Saltear la carne: En un wok o sartén grande con 1 cucharada de aceite a fuego muy alto, saltea las tiras de cabecero durante 3-4 minutos hasta que se doren por fuera y estén jugosas por dentro. Retira y reserva.
- Saltear las verduras al dente: Añade la otra cucharada de aceite a la sartén y saltea primero los ajos picados, la zanahoria y los pimientos durante 3 minutos. Incorpora la cebolla y el calabacín, salteando todo junto a fuego vivo durante 3-4 minutos más para que queden crujientes.
- Integrar y glasear con soja: Reincorpora la carne con sus jugos a la sartén con las verduras. Vierte la salsa de soja y saltea enérgicamente a fuego fuerte durante 1-2 minutos para que todo se impregne y reduzca ligeramente.
- Servir: Sirve inmediatamente bien caliente, espolvoreando unas semillas de sésamo tostado por encima si lo deseas.
Consejo
Mantén la sartén o wok a temperatura muy alta durante todo el cocinado y no sobrecargues la sartén para que las verduras se salteen en lugar de cocerse, conservando su textura crujiente.
Día 5 — Albóndigas de ternera en salsa de tomate casera
Ingredientes
- Carne picada de ternera — 600 g
- Huevo L — 1 ud
- Miga de pan (remojada en leche) — 40 g
- Dientes de ajo — 2 ud
- Perejil fresco picado — 2 cdas
- Harina (para rebozar) — 3 cdas
- Tomate triturado natural — 800 g
- Cebolla grande — 1 ud
- Vino blanco — 100 ml
- Aceite de oliva — 4 cdas
- Sal, pimienta y azúcar — al gusto
Preparación
- Masa de las albóndigas: En un bol, mezcla la carne de ternera, el huevo, la miga de pan bien escurrida, un diente de ajo picado muy fino, el perejil, sal y pimienta. Amasa bien hasta integrar y forma bolitas del tamaño de una nuez.
- Dorar las albóndigas: Pasa las albóndigas ligeramente por harina. En una cazuela amplia con 3 cucharadas de aceite de oliva, séllalas a fuego medio-alto hasta que adquieran un color dorado por fuera. Retira y reserva.
- Sofrito de la salsa: En la misma cazuela con el aceite restante, pocha la cebolla y el otro diente de ajo bien picados a fuego suave durante 8-10 minutos hasta que transparenten.
- Cocinar la salsa de tomate: Vierte el vino blanco y deja reducir 2 minutos a fuego fuerte. Agrega el tomate triturado, una pizca de sal y una cucharadita de azúcar para corregir la acidez. Cocina a fuego lento durante 15 minutos.
- Guisar el conjunto: Reincorpora las albóndigas reservadas a la cazuela de tomate, tapa y deja cocinar a fuego suave durante 15 minutos más para que la carne quede jugosa y los sabores se integren. Servir calientes.
Consejo
Si prefieres una salsa totalmente fina y terciopelada, pasa el sofrito de tomate por el pasapurés o la batidora antes de reincorporar las albóndigas a la cazuela.
Día 6 — Truchas fritas rellenas de jamón con boniatos asados
Ingredientes
- Truchas limpias y abiertas (sin espina) — 4 ud (~800 g)
- Lonchas de jamón serrano — 4 ud (~80 g)
- Harina de trigo o garbanzo — 4 cdas
- Dientes de ajo — 2 ud
- Boniatos medianos — 2 ud (~500 g)
- Aceite de oliva — 4 cdas
- Romero o tomillo seco — 1 cda
- Sal, pimienta y limón — al gusto
Preparación
- Asar los boniatos: Precalienta el horno a 200 °C. Lava bien los boniatos y córtalos en gajos o bastones gruesos (con o sin piel). Colócalos en una bandeja, adereza con 1 cucharada de aceite, romero, sal y pimienta. Hornea durante 25-30 minutos hasta que estén tiernos por dentro y dorados por fuera.
- Rellenar las truchas: Lava y seca bien las truchas con papel absorbente. Abre cada trucha, coloca una loncha de jamón serrano en su interior (y una lámina de ajo finita si lo deseas) y vuelve a cerrar el pescado. Salpimenta solo por la parte exterior con precaución, ya que el jamón aporta sal.
- Enharinar y freír: Pasa las truchas rellenas ligeramente por la harina, sacudiendo el exceso. Calienta el aceite restante en una sartén grande y fríe las truchas a fuego medio-alto durante 3-4 minutos por cada lado hasta que la piel quede bien crujiente.
- Escurrir y montar: Retira las truchas a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Servir: Emplata cada trucha frita acompañada de una ración de boniatos asados y unos gajos de limón fresco.
Consejo
Puedes sujetar la abertura de cada trucha con un palillo de dientes antes de enharinar para evitar que el jamón se salga durante la fritura.
Día 7 — Fideos con mejillones, berberechos y gambas
Ingredientes
- Fideos gruesos para fideuá (N.º 3 o 4) — 320 g
- Mejillones frescos — 400 g
- Berberechos frescos — 300 g
- Gambas peladas o gambones — 200 g
- Caldo de pescado o fumet — 800 ml
- Tomate rallado natural — 2 ud (~150 g)
- Cebolleta fina — 1 ud
- Dientes de ajo — 2 ud
- Pimentón dulce — 1 cdtas
- Aceite de oliva — 3 cdas
- Sal, pimienta y perejil fresco — al gusto
Preparación
- Abrir los moluscos al vapor: Limpia las barbas de los mejillones y lava bien los berberechos en agua con sal. Ábrelos al vapor en una cazuela tapada con un chorrito de agua o vino blanco durante 2-3 minutos. Cuela y reserva el jugo resultante (para añadirlo al caldo) y retira la mayoría de las conchas.
- Saltear las gambas y dorar los fideos: En una paella o cazuela ancha, calienta el aceite de oliva y marca las gambas durante 1 minuto a fuego vivo. Retira y reserva. En ese mismo aceite, añade los fideos y dóralos a fuego medio hasta que adquieran un tono tostado. Retira los fideos dorados y reserva.
- Elaborar el sofrito: En el mismo recipiente, pocha la cebolleta y los ajos picados finamente. Cuando estén transparentes, añade el pimentón dulce, remueve 5 segundos para que no se queme e incorpora inmediatamente el tomate rallado. Sofríe a fuego medio durante 5-6 minutos hasta que reduzca el agua del tomate.
- Cocinar los fideos con el caldo: Reincorpora los fideos tostados a la cazuela, vierte el caldo de pescado bien caliente enriquecido con el agua de cocción de los moluscos (colada) y rectifica de sal. Cocina a fuego medio-alto durante 8-10 minutos (o según el tiempo indicado por el fabricante del fideo).
- Integrar el marisco y reposar: En los últimos 2 minutos de cocción, reparte por encima los mejillones, berberechos y las gambas reservadas. Apaga el fuego, espolvorea perejil fresco picado, tapa con un paño limpio y deja reposar 3-5 minutos antes de servir para que los fideos se asienten.
Consejo
Para conseguir un toque de fideuá al estilo levantino, mete la paella en el horno precalentado a 220 °C con gratinador durante los últimos 2 minutos de cocción; los fideos se levantarán y quedarán bien crujientes en la superficie.
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